el resto es hurgar.
Si mi ego me tapa la luz del flexo, pido sombra en
árboles sin rama;
el resto es escribir.
Escarbo en las conversaciones que inundan mi
salón,
coloco escaleras sujetadas por el resto
[no
me dejan caer
y me detengo en lo alto de la estantería:
mi pasado es una vitrina vacía,
la victoria ya alcanzada
no es ni escalón para lo que pretendo.
Renunciar a la meta es alcanzar.
Rebobinar mi naturaleza: el paraíso.
Todos buscan hueco en
huecos hechos por otros.
Escarbo a los demás para decorar mi fachada.
No es mi guerra entender otra guerra,
pero el napalm me amarillenta las fotografías.
Me evado en tu necesidad para mantener la
curiosidad por uno mismo;
el resto es luchar.