martes, 24 de mayo de 2022

Distancia adecuada [El estilo]

 

El estilo que me supones

aquel que debe hablar en mi nombre

me encorseta y no me deja echar la siesta.

Mi voz no puede sonar al fondo de la discoteca.


Quiero conservar el ojo,

mi forma de ver el mundo la guardo para ti.

No soy una canción protesta

no me columpio en las líneas del pentagrama

solo termino en silencio

lo que prometo.


Camino bajo la niebla de otros poetas

y miro en el semáforo los cigarrillos de los que cruzan conmigo.


Yo soy otros poetas

y yo también escuché en la cuna aquella vieja canción.

No hablo de ti

solo diseño el concepto como una caja vacía

en la que meter mi vida

y quizás la tuya.


No me caben las fotos del salón

ni aquel libro de Cohen

mis ventas están a golpe de piedra 

del niño de Chaplin 

o de cualquier empresa de alarmas.


Hay distancias adecuadas.


¿Qué buscas aquí?


Lo que necesitas

quizás no lo tengo:

no soy el algoritmo,

ni el sacerdote de tu pueblo.


Mi estilo no tiene llaves de casa

no huele a los trapos de mi cocina.


No escribo en la renfe

ni tengo cuadernos de viajes

pero he cruzado el llano

en un asiento de preferencia ventana

y he bebido vino en puertos de Portugal.


Yo escribo en casa y desde casa

en las mañanas de resaca

con el cuaderno abierto

junto a un cenicero vacío

en guardia

en lo que el agua caliente

me moja las muñecas

justo antes

de lavar los platos.


miércoles, 18 de mayo de 2022

Ecos de ego II

El ego no sirve como azotea
ni como cimiento
el ego solo sirve como sótano.

Las visitas miran los cuadros:
promesas de paisaje frente al muro.
La vajilla buena
es la que les da de comer.

El ego nace del otro.
De lo que es el hombre
frente a su semejante.

Por suerte los demás
nos miran de arriba abajo
y dejan que se cuele el mar
por la autopista.